La Licencia social solo es posible y sostenible a través de un trabajo articulado con la comunidad, con una gestión responsable del negocio, minimizando sus impactos, gestionando los riesgos y rindiendo cuentas a través de herramientas, como los reportes de sustentabilidad.

Las empresas han avanzado en la gestión estratégica de su sustentabilidad, identificando los temas que afectan a las comunidades y destinando recursos a proyectos vinculados con el desarrollo comunitario, articulando nuevas estrategias de inversión social.

La construcción del desarrollo local sostenible no es sólo un desafío para la empresa sino también para la sociedad civil y el Estado. Las inversiones y la filantropía se han ido potenciando hasta llegar a la INVERSION SOCIAL