Abriendo espacios para el crecimiento

La industria trabaja fortaleciendo los lazos con la comunidad para la inclusión social y la diversidad en un espacio de trabajo articulado con sus miembros y en corresponsabilidad con los gobiernos locales.
Las empresas se involucran conforme a las expectativas de la población para garantizar la sustentabilidad de lo invertido, y en esta línea, presentan una lógica de inclusión. De esta manera, se convierten en un agente de cambio junto a la comunidad.

 Mujeres en la minería: Oportunidades para una mayor inclusión

En la temática de mujer, se está trabajando con políticas de género para la mejora de los niveles de inclusión laboral de las mujeres no sólo en los estamentos administrativos sino también en espacios de toma de decisiones en la industria como
así también en ámbitos más técnicos. Estos niveles han aumentado positivamente en los últimos 5 años.

Fuente: CAEM, sobre datos de:  Women who Rock – 2018 Report / The Australian Mines and metals Association (AMMA)/   Instituto Nacional de Estadística y Geografía México 2016.  / Instituto Nacional de Estadística de Chile  / WAAIME-Perú 2013./  INDEC. Dirección Nacional de Estadísticas y Precios de la Producción y el Comercio. 2016

La mayor apertura hacia la incorporación femenina viene de la mano -principalmente-  de cambios en dos ámbitos:

Cambios tecnológicos:

El trabajo minero se moderniza. La mayor automatización de los procesos en las minas y la consecuente necesidad de personal con capacitación para operar maquinaria especializada generan nuevas funciones y espacios aptos para ser ocupados por las  mujeres.

Cambios sociales:

La sociedad argentina en los últimos años viene desarrollando un movimiento de debate y cambio sobre los roles tradicionalmente asociados a las mujeres. Se ha fortalecido la presencia femenina en la escena pública, conquistando posiciones de liderazgo político.

 Inclusión social

En cuanto a la inclusión social, la industria ha avanzado en programas de fortalecimiento de la cadena de valor con proyectos participativos con las comunidades donde trabajan. En esta lógica, se generan respuestas a necesidades comunes locales y regionales a través de procesos que favorecen la integración, con programas y proyectos inclusivos.
Además, las empresas han comenzado a considerar dentro de su trabajo con la comunidad la importancia de la inclusión financiera de la misma, principalmente a través de programas de otorgamiento de microcréditos a proyectos de locales.
Es aún un desafío al futuro y una responsabilidad de las empresas miembros de CAEM estar a la vanguardia de los signos de los tiempos y prepararse para atender la diversidad social y cultural en las comunidades donde está inserta, trabajando por la inclusión de poblaciones vulnerables (como jóvenes, poblaciones con discapacidad, comunidades rurales, pueblos indígenas y la mujer).